De verbena en verbena

Durante su adolescencia, el primer amanecer de cada año despertaron con el recuerdo del otro, pero no se veían de novios. Cada nochevieja se reencontraban en una verbena distinta ¿casualidad o destino? Pasaron muchos años en bucle hasta que un año nuevo, el amanecer les despertó yendo por el mismo camino. Camino que hoy siguen con la fuerza que sólo puede ofrecer el amor verdadero.

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