Dejad que el atrezzo venga a mí

Con la intención de dar un aire más personalizado y emotivo, me gusta que los niños se presenten a la sesión con muñecos, juguetes, libros o cualquier otra cosa que pueda ser importante para ellos. ¿Quién no ha tenido en un peluche a su mejor amigo durante una etapa de su vida?

En este caso se presentaron sin nada, bueno, con niño y traje. Así que vestimos al niño con su traje y comenzamos la aventura, cámara en mano, sin nada de atrezzo pero con un ingrediente mágico en la mochila, indispensable en todas mis comuniones… Ganas de jugar y de pasarlo bien.

El resto fue dejar q las cosas sucedieran y vino a nosotros un rebaño de ovejas con un pastor muy amable y su perro. Y casi al final de la sesión, nos visitó un lindo gatito con más ganas de fotos que el propio Sergio, se hicieron amigos y nos costó convencer al negro felino de que no podía venir a casa con nosotros.

No caímos en la cuenta de que Sergio le tiene cariño a los animales, los de verdad y ante eso ¿quien necesita un peluche para hacer fotos?

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