Frío, buen rollo y desayuno espectacular

En primavera puedes acostarte asado de calor y despertar helado de frío. Pues eso… Habíamos quedado a las 7:30, con la fresquita y yo, que soy muy previsor, en vez de presentarme con una camiseta de manga corta decidí ponerme mi camisa de franela de cuadros, aunque no lo tenía claro, pues es una camisa muy de invierno.

Mientras esperaba la llegada de Edgar y Mari Loli veía pasar a la gente enfundada en gruesos chaquetones e incluso llegué a ver alguna bufanda. Pasaban los minutos y a mí ya no me quedaban fuerzas ni para temblar, del frío que tenía.

Al poco rato aparecen mis valientes novios, él con una camiseta blanca, ella con un vestidito de tirantes y ante la mirada burlona de los que por allí pasaban ¿adonde irá la gente tan temprano? nos dispusimos a echar dos horas de auténtico frío por la orilla de nuestro querido Darro. A pesar del tiempo, como no puede ser de otra manera cuando te rodeas de gente simpática, lo pasamos genial haciendo fotos, hasta que decidimos tomar un descanso y desayunar en plan buffet libre ¡¡¡Qué panzá de comer nos dimos!!! y todo rico, rico y recién hecho.

 

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